After their last album, (obviously) Gods of Speed ​​I, Alejandro Elizondo and Memo Guerra are back with II, not a sequel, but a new shared musical interest that has evidently lead to the explorations they do on each album. Incorporating modular synthesizers, and this time some percussion, electric bass, electric piano and guitars, the electronic duo presents a more aggressive and dark offering, but with a definite sonic turn in the sound on their new compositions. ‘Unlike the previous album, we wrote this together in collaboration from the beginning, taking turns playing the role of musician and recording engineer, and throwing ideas around at the same time.’ Explains Memo Guerra. “The result, we feel, sounds more united than before, for the same reason. There is much more flirtation with certain forms of rock music, but all processed synthetically.’

Each of the seven songs is a reply of sorts to to its corresponding track on the first record (7 tracks interestingly, the same with his own concept). Violent Weather here sounds like an even more sinister version of Cupid Blood, from I, and such patterns are found on all tracks. A clear leap forward for the Mexican duo, then, or perhaps to the side.

Después de su material anterior, (obviamente) Gods of Speed I, Alejandro Elizondo y Memo Guerra regresan con su nuevo material, esta vez el II, no una secuela, sino una nueva inquietud musical compartida a donde llevar la exploración que se proponen con cada álbum.

Incorporando sintetizadores, modulares y esta vez algo de percusión, piano eléctrico, bajo eléctrico y guitarras, el dúo electrónico nos presenta un álbum mas agresivo y obscuro quizás, pero con un definitivo giro al sonido en sus nuevas composiciones.

‘A diferencia del álbum anterior, este lo compusimos juntos en colaboración desde el principio, turnándonos el rol de músico e ingeniero de grabación, e impartiendo ideas al mismo tiempo.’ explica Memo Guerra. ‘El resultado, sentimos que suena mas unido que el anterior, por lo mismo. Hay mucho mas coqueteo con formas de música rock, pero procesado sintéticamente.’

Cada una de las siete canciones es como una contestación a su track correspondiente del primer álbum (curiosamente también de 7 tracks, el mismo con su propio concepto). Violent Weather aquí suena como una versión aun mas siniestra que Cupid Blood, del I, y este tipo de patrones se encuentran en todas las pistas, que enseñan un claro brinco hacia adelante para el dúo Mexicano, o quizás a un lado.